La metáfora suena un tanto aterradora, pero lo cierto es que el salto del deporte formativo al profesionalismo o alto rendimiento es muy similar a un salto al vacío.
No, no se trata de un play off o del viejo y conocido “partido, revancha y bueno”, sino de una metodología sencilla y practica para encarar mejor o potenciar nuestro rendimiento deportivo o competitivo.
La medicina moderna le está dando cada vez más valor al estado anímico en los procesos de recuperación de enfermedades y lesiones.